El estornudo inverso en perros

Los estornudos inversos (llamados científicamente respiración inspiratoria paroxismal) son un fenómeno muy común en los perros, sobre todo en braquicéfalos y animales con un paladar blando largo, aunque es muy raro de ver en gatos. Algunos propietarios de animales, ante este fenómeno, acuden alarmados a la clínica veterinaria al confundirlo con hipo, ataques epilépticos o incluso pensar que el perro se está ahogando.

Se llama estornudo inverso porque mientras que en un estornudo normal el aire es expulsado por la nariz,en un estornudo inverso, el aire es impulsado hacia adentro de forma ruidosa. El sonido que hace el estornudo inverso es una especie de ronquido. Los episodios de estornudo inverso suelen durar desde unos pocos segundos a un minuto o dos y cuando se pasan, el animal vuelve a respirar con normalidad.

¿Qué hacer cuando nuestro perro tiene un estornudo inverso?

La idea es que abra la boca y trague, de modo que pare el estornudo inverso. Si coincide en que estás comiendo, puedes probar a darle un trocito de comida para que el animal abra la boca.

También puedes intentar abrirle la boca al perro, meter un dedo dentro y presionarle la lengua. Esto hará que abra más la boca. El animal intentará sacar el dedo de la boca, pero si lo consigues mantener, el estornudo inverso terminará parando.

Si los estornudos inversos se producen con mucha frecuencia, entonces si hay que acudir al veterinario para descartar algún problema como colapsos traqueales, infecciones respiratorias o algún cuerpo extraño en las vías respiratorias.

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