Calicivirus felino

El calicivirus felino (CVF) es una enfermedad aguda de las vías respiratorias superiores de amplia distribución y prevalencia. El CVF es un vesivirus de la familia Caliciviridae, formado por una cadena de RNA simple y envuelta por una capa protectora proteica. Es un virus con un alto índice de mutación genética y a veces difícil de reconocer y en los últimos años nos hemos encontrado con la aparición de cepas muy virulentas y con elevada tasa de mortalidad.

La infección en nuestros gatos puede ocurrir a través de las secreciones nasales, lágrimas y saliva, mediante contacto directo con otro animal infectado o también mediante contacto indirecto a través de objetos, por ejemplo, comederos que hayan sido contaminados por la saliva, una piedra, etc. El virus puede mantenerse activo hasta un mes fuera del animal.

El calicivirus felino puede manifestarse de distintas formas clínicas, según la cepa sea más o menos virulenta y también por sus diferentes mecanismos de acción. Puede provocar enfermedad aguda de las vías respiratorias altas, afectando más a gatos pequeños, produciendo fiebre, y úlceras en la lengua; también puede provocar Gingivoestomatitis crónica, una enfermedad compleja donde el calicivirus felino es uno de los factores; otro factor a considerar es la cojera intermitente y aguda, que ocurre después de varios días tras la infección.

Si el gato presenta úlceras en la boca hay que pensar también la posibilidad de CVF. A menudo los gatos no pueden comer debido a estas úlceras.

El tratamiento es sintomático y los antibióticos ayudarán a controlar las infecciones secundarias y los antiinflamatorios no esteroideos servirán para el dolor. Si el gato presenta úlceras linguales deberemos darle comida blanda y templada.

Hay un antiviral, la ribavirina que ha demostrado su eficacia contra el CVF, pero es muy tóxico en gatos y por lo tanto no lo podemos utilizar.

Por lo tanto, la mejor manera de proteger a nuestros gatos es la vacunación, típicamente mediante la vacuna trivalente felina.