Comida casera o pienso envasado para nuestra mascota

Hace un tiempo que preparar comida casera para nuestras mascotas era una costumbre generalizada. La razón de esta costumbre era el modelo de sociedad, donde la mujer se quedaba en casa haciendo la comida y cuidando de los hijos (y de las mascotas) . Afortunadamente para todos, esta situación ha cambiado, y con el paso del tiempo, y sobre todo por falta de tiempo, se han implantado las dietas comerciales.

Estas dietas comerciales tienen una ventaja sobre preparar nosotros mismos la comida para nuestros animales. Sencillamente nos ahorra el tiempo de preparar dicha comida. La comida comercial envasada tiene las cantidades adecuadas de proteínas, grasas, hidratos de carbono, minerales y vitaminas adecuadas a cada etapa de crecimiento de nuestro animal, de modo que una dieta comercial es una dieta teóricamente equilibrada. Además, el pienso seco (las bolas) ayuda a limpiar los dientes del animal al masticar, manteniendo una aceptable higiene oral, aunque esto no evitará las periódicas limpiezas de boca.

Cuando nuestro perro tiene alguna enfermedad que implica un cambio de alimentación, las clínicas veterinarias disponen también de piensos especiales adaptados para múltiples patologías, como los cálculos urinarios, la hipertensión, la obesidad, enfermedades renales y del corazón...

También tenemos piensos comerciales para cada etapa del crecimiento: para cachorros, adultos y mayores. Incluso para razas específicas de perros y gatos.

Esto no quita que, como en todo, también hay detractores de los piensos comerciales, bien porque consideran que en su composición se utilizan subproductos de mala calidad o porque por creencias consideran que los piensos comerciales contribuyen al sacrificio de otros animales, como polluelos recién nacidos. Incluso hay piensos vegetarianos. En este último caso es porque el dueño del animal es vegetariano o vegano y quiere que su mascota coma lo mismo que él, humanizando al animal con una dieta vegetariana. Debemos ser conscientes de que los gatos son carnívoros cazadores y depredadores y los perros son omnívoros y carroñeros, y que no hay que confundir lo que queremos que coman nuestras mascotas (debido a nuestras creencias) con lo que deben comer.

¿Es malo darle a nuestra mascota comida preparada por nosotros o las sobras? En absoluto. Sencillamente tenemos que seguir unas pautas de sentido común, y de la misma manera que debemos cuidar nuestra propia alimentación, sabiendo lo que tenemos que comer y lo que no, también lo debemos hacer con el alimento que damos a nuestras mascotas.

Si le damos pienso comercial a nuestra mascota y queremos mantener su salud adecuadamente debemos seguir estas pautas:

  • Comprar el pienso siempre en clínicas veterinarias. El pienso que se vende en las grandes superficies es de peor calidad y a la larga provocará en el perro trastornos digestivos, de modo que lo que ahorramos en comida lo gastaremos en visitas a veterinario y a la larga estamos perjudicando la salud del animal.
  • Piensa que si en una gran superficie te venden 20 kilos de pienso por 5 euros, este no puede ser muy bueno. Igual pasa con la comida humana. No cuesta lo mismo un kilo de jamón de york que un kilo de fiambre que tiene un 50% de fécula de patata.
  • Siempre consulta con tu veterinario cuál es la comida más adecuada para tu perro o gato dependiendo de su raza, su edad, sus enfermedades.
  • Comiendo pienso comercial y siempre que las cantidades sean las adecuadas, tu mascota no sufrirá de obesidad

Si optamos por hacerle nosotros mismos la comida debemos seguir estas pautas:

  • No darle las sobras de nuestra comida sin más. Debemos tener en cuenta lo que contienen esas sobras (cebolla, exceso de grasa, restos de huesos de pollo) para saber si nuestra mascota puede comer esas sobras.
  • Nunca hay que dar huesos de pollo, en general de ningún ave. Por su estructura, éstos huesos tienen a astillarse y podemos terminar con nuestra mascota en urgencias.
  • En general hay que olvidarse del chocolate, el ajo, la cebolla, y la leche, y nada de alcohol (siempre habrá animales que lo toleren, pero son la excepción).
  • Infórmate con tu veterinario que alimentos debe tomar y en qué cantidad.
  • Sigue las indicaciones de tu veterinario en cuanto a la cantidad de comida que debe tomar diariamente para evitar la obesidad.