Espigas en los perros

Una vez terminada la primavera, con los primeros calores del verano, las espigas de los campos se secan, y es en este momento cuando son un verdadero peligro para nuestros animales de compañía.

Muchos dueños de perros todavía piensan que "es imposible que una espiga atraviese una pata", hasta que van al veterinario porque el perro lleva varios días chupándose la pata y ahora tiene un bulto enorme entre los dedos. El dueño no da crédito cuando ve con sus propios ojos como el veterinario saca con las pinzas una espiga completamente introducida dentro de la pata del animal.

Las espigas de los campos han evolucionado de tal manera que tienen forma de arpón, con una punta muy afilada y unos ganchos microscópicos para adherirse a cualquier animal o persona que pase por su lado. ¿Has probado a quitarte las espigas de las zapatillas y los calcetines después de un paseo por el campo? Si intentas sacarlas tirando de ellas terminas rompiendo el calcetín. Las espigas son como una flecha, para sacarlas tienes que atravesar el calcetín para extraerlas por el otro lado.

Lo mismo pasa con los perros, con el agravante de que las espigas, una vez que se han metido entre los pelos del animal, tienen la cualidad de penetrar poco a poco en la piel, avanzando hasta atravesarla.

Las espigas se meten fácilmente por las orejas, la nariz, los ojos, entre los dedos, en los genitales, se clavan en cualquier parte. Una espiga que se clave entre los dedos y penetre dentro de la pata puede terminar saliendo, por ejemplo, por un tobillo, si es que sale, y no hay que terminar interviniendo al animal con anestesia.

Una espiga que se mete en el oído ya no sale, se meterá por el conducto auditivo y terminará perforando el tímpano del animal.

En los casos más graves, puede provocar incluso la muerte del animal. Hay casos de perros que han muerto porque han aspirado una espiga que ha terminado provocando una infección en el pulmón. Las espigas no son ninguna broma.

¿Cómo saber si un perro tiene clavada una espiga? Ellos mismos te lo dicen: sacuden la cabeza continuamente, si la espiga la tienen en el oído, se chupan las patas o los genitales continuamente, estornudan sin venir a cuento, se frotan contra el suelo, contra el sofá... Deberemos ir inmediatamente a nuestro veterinario.

Si queremos reducir el riesgo es muy importante evitar pasear con el perro por zonas donde veamos que hay muchas espigas secas. La probabilidad de que se clave una espiga es muy alta.

Después del paseo, en casa, deberemos cepillarle y revisar bien las orejas del perro, los genitales y todos los espacios entre los dedos, separando los pelos y viendo que no tenga ninguna espiga clavada.

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