¿Por qué los perros comen hierba?

El estómago de los perros no está preparado para comer vegetales, los cuales requieren grandes cantidades de enzimas. Cuando lo hacen, es por un comportamiento irracional. Si nuestro perro mordisquea la hierba, se debe a un comportamiento irracional, y deberemos intentar evitarlo, sobre todo si tenemos jardín o vamos paseando por el campo. En caso contrario, puede terminar con gastritis.

Las hierbas que ingiere nuestro perro actúan como una sustancia irritante en el estómago, de modo que la secreción de ácidos aumenta y puede terminar vomitando.

De todos modos, el problema no son solo el dolor abdominal y los vómitos, sino que como el perro no diferencia el césped de una planta tóxica, podemos encontrarnos con que nuestro animal termina intoxicado. En la península ibérica hay multitud de plantas tóxicas y venenosas, y para nuestro veterinario será imposible determinar con exactitud la planta y el principio activo que ha causado la intoxicación, ya que los síntomas son inespecíficos.

La belladona, cuyas bayas contienen potentes alcaloides, o la dedalera o digital, cuyas flores y hojas poseen una elevada toxicidad, pasando por el trébol rojo o trébol del prado, también muy común en la península, son solo tres ejemplos de que nuestros campos están llenos de plantas tóxicas de las desconocemos sus peligros, por eso es muy importante evitar que nuestro perro coma hierba, y si lo hace muy a menudo es conveniente hacer una visita al veterinario por si hay problemas de base que hayan pasado desapercibidos.