Toxocariosis

La toxocariosis es una zoonosis (puede transmitirse de animales a seres humanos) de amplia distribución, causada por gusanos nematodos Toxocara canis y Toxocara cati, que parasita perros y cánidos silvestres. En los perros adultos, la infestación es normalmente asintomática, mientras que una infestación masiva en los cachorros puede ser mortal.

Toxocara canis se encuentra en el intestino delgado del animal, y las hembras de este gusano pueden producir hasta 200.000 huevos al día que se liberan con las heces y pueden permanecer en el suelo más de un mes hasta desarrollar la larva infestante.

De este modo las personas, que no somos los hospedadores definitivos de estos gusanos, podemos contaminarnos al ingerir estas larvas (por ejemplo, un niño que se lleve tierra a la boca), que atraviesan nuestra pared intestinal y a través de la sangre viajan por todo el cuerpo hasta que se quedan bloquedas cuando su tamaño excede al del diamétro del capilar por el que se desplazan, atravesando la pared vascular y alcanzando los tejidos circundantes provocando reacciones inflamatorias. La mayor parte de las larvas se acumulan en el hígado.

Si nuestra mascota está afectada por toxocariosis, no hay que preocuparse, los gusanos se tratan fácilmente, ya que responden bien a los antihelmínticos. Y si mantenemos una pauta adecuada de desparasitaciones periódicas, no tendremos ningún problema.